24/9/16

Camille Claudel

La escultora de la #luz 




Dicen que el amor fue su verdugo y el desengaño le hizo perder la razón; la escultora Camille Claudel fue internada a los 49 años en un manicomio al este de París tras una existencia marcada por la relación personal con su maestro Auguste Rodin.
Por orden de su familia, en marzo de 1913 irrumpieron en su taller unos enfermeros que la trasladaron hasta Montdevergues, el psiquiátrico del que ya no volvería a salir hasta que falleció a los 78 años.
Durante todo ese tiempo permaneció alejada de su obra.
Quienes compartieron estudio con ella afirmaron que "tenía luz", que estaba dotada de un gran potencial creador y pese a la oposición de su familia persiguió su afán por tallar su sentimiento sobre el mármol. Su obra fue muy cercana a la de su maestro Auguste Rodin pero no una mera copia. Ambos convivieron en un clima de colaboración  y a la vez enfrentamiento que enriqueció su labor mutua.
Camille realizó en 1888 uno de sus mejores trabajos; Sakountala, de gran significado personal. Está basada en un drama de origen indú y representa al rey Dusyanta de rodillas pidiéndole perdón a su amante Sakountala, por no haber cumplido su promesa de reconocerla a ella y a su hijo. La pieza forma una unidad sólida y firme de gran cohesión y sencillez plástica. 

Las críticas, no sólo a esta escultura sino a otras obras, fueron positivas pero Camille no vendía ni recibía encargos. Al contrario que Rodin, que fue nombrado caballero de la Legión Honor y exponía junto a prestigiosos artistas como Monet. Se sintió humillada, oscurecida por el genio de su mentor persiguiendo un reconocimiento que no le llegaba. En 1894 se inicia un progresivo distanciamiento de la pareja que se convierte en ruptura definitiva a finales del 98. Fue presa de los celos artísticos y amorosos.
En su diagnóstico médico reza; "delirio sistemático de persecución basado principalmente en interpretaciones e imaginaciones falsas". Durante los 30 años que estuvo encerrada no cesó en reclamar su libertad:"Hace años que no soporto este atroz martirio","No hace falta que describa mi sufrimiento...mi familia tiene mucho interés en que yo no salga nunca de esta prisión".
Se negó a dibujar o esculpir en tantos años de doloroso encierro del que nos quedaron algunos testimonios escritos.Vivió en la más extrema soledad y con la mayor parte de su obra destruida por sus propias manos y olvidada, hasta que décadas después se reconoció su dimensión y aportación artística definiéndola como la "escultora de la emoción". 

Inquietud y luz tallada con pasión sobre el mármol blanco.








No hay comentarios:

Publicar un comentario